UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA “GRAN MARISCAL DE
AYACUCHO”
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY.
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
PROGRAMA DE MAESTRÍA
MENCIÓN GERENCIA EDUCATIVA.
BARINAS EDO. BARINAS.
LA GESTION EDUCATIVA EN LA
EVALUACIÓN INSTITUCIONAL.
Docente:
Realizado por:
Zulay
Puerta. Campos, Rosis.
C.I.- 11.781.015
Sección “A”.
Barinas, 13 de abril de 2015.
La
gestión educativa en la evaluación institucional.
En
la actualidad en nuestro país, se vienen experimentando una serie de cambios en
la praxis educativa, esto debido al colapso del viejo paradigma educativo que a
muy duras penas se mantiene todavía vivo, se puede decir sin temor a equivocaciones que este viejo modelo
no ha desaparecido por la gran resistencia al cambio que mantienen un número
muy importante de docentes de la vieja escuela, pero resulta oportuno aclarar
que docentes con una gran cantidad de años de experiencia en la labor de
enseñar, son los que vienen promoviendo en los últimos años las nuevas ideas
para la construcción de interesantes metodologías, para la optimización del
proceso enseñanza – aprendizaje, sobre todo en los primeros años de vida del
ser humano. En el marco de lo anteriormente dicho, cabe resaltar que en nuestro
país la educación ha tomado un papel de verdadera importancia y se puede
afirmar con diversos argumentos, se puede comenzar por decir que en muchos
países del mundo presumen de invertir todos los recursos necesarios en el
desarrollo de la educación y es totalmente falso, en Venezuela en los últimos cinco
años se han realizado una serie de procesos con la finalidad de democratizar la
educación que buscan incrementar la matrícula de estudiantes, evitar la
deserción escolar, ofrecer igualdad de oportunidades, sin dejar por fuera la
promoción de un nuevo sistema educativo que permita sustituir el viejo sistema
tradicional el cual fue funcional y eficiente en su momento, pero que ahora la
evolución de la humanidad lo dejo atrás.
En el mismo orden de ideas, se puede decir que
la supervivencia de la humanidad depende en un gran porcentaje de la educación,
la preparación por instrucción en el ser humano promueve y estimula su
desenvolvimiento en la sociedad, esto le permite desarrollarse en rodo tipo de
proceso social que sea de su particular interés o de un interés colectivo, esto
le da a la persona la capacidad de influir en el desarrollo integral del ser.
Es evidente entonces que la llegada de la educación bolivariana a las
instituciones educativas de nuestra hermosa Venezuela no es un hecho fortuito,
en realidad llega por el imperioso requerimiento de sustituir ese viejo modelo
educativo que fue bueno en su época, pero que ahora está descontextualizado de
la realidad, de allí nace la necesidad de la construcción de nuevos paradigmas
adecuados a los hechos que se están presentando en materia de trabajo
pedagógico, el acelerado ritmo de desarrollo socio-cultural está creando día a día
grandes necesidades a nivel del aprendizaje de herramientas prácticas y fáciles
para que los seres humanos se desenvuelvan de manera satisfactoria durante el
desarrollo de su vida, considerando lo anteriormente dicho está claro que son
innumerables los factores que han incidido en el desfase del viejo sistema educativo,
entre ellos se encuentran por ejemplo: La
negativa de asumir cambios en beneficio de los estudiantes y de la
praxis pedagógica por parte de algunos profesionales de la docencia, la falta
de políticas coherentes para un verdadero desarrollo integral de la educación,
la poca promoción de la investigación educativa por parte de las universidades
que tienen los programas de formación docente, en el ámbito de investigar y
accionar, no de presentar espectaculares tesis que con el pasar del tiempo se
convierten en material de referencia como algo que no se debe hacer, por nunca
llevarse a la práctica.
En este sentido, se puede
señalar que para tener una nueva república se requiere de un nuevo ciudadano,
para lograr dicho objetivo es necesario un fresco sistema educativo que sea totalmente incluyente esto se debe
canalizar por medio de la construcción de un moderno sistema de formación
docente, tomando en cuenta la integración de la sociedad con la participación
directa de la familia en el proceso educativo.
A.- Gestión Educativa.
El concepto de gestión, tal como se utiliza actualmente,
proviene del mundo de la empresa y atañe a la gerencia. La gestión se define
como la ejecución y el monitoreo de los mecanismos, las acciones y las medidas
necesarios para la consecución de los objetivos de la institución. La gestión,
por consiguiente, implica un fuerte compromiso de sus actores con la
institución y también con los valores y principios de eficacia y eficiencia de
las acciones ejecutadas. Desde este marco conceptual se entiende que la
conducción de toda institución supone aplicar técnicas de gestión para el
desarrollo de sus acciones y el alcance de sus objetivos.
Cuando se aborda el tema de la gestión
relacionado con la educación, resulta necesario establecer distinciones
conceptuales entre la gestión educativa y la gestión escolar.
Mientras la primera se relaciona con las decisiones de política educativa en la
escala más amplia del sistema de gobierno y la administración de la educación,
la segunda se vincula con las acciones que emprende el equipo de dirección de
un establecimiento educativo en particular. Tanto los procesos de gestión
educativa como los de gestión escolar son secuencias de acciones
deliberadamente elegidas y planificadas en función de determinados objetivos
que posibiliten la tarea de conducción.
La gestión educativa involucra
las acciones y decisiones provenientes de las autoridades políticas y
administrativas que influyen en el desarrollo de las instituciones educativas
de una sociedad en particular. El ámbito de operación de dichas decisiones
puede ser el conjunto del sistema educativo de un municipio, un partido o un
departamento, una provincia, un estado o una nación. Generalmente, las medidas
incluidas en la gestión educativa se articulan con otras políticas públicas
implementadas por el gobierno o autoridad política, como parte de un proyecto
político mayor.
Las medidas relativas a la gestión escolar corresponden al ámbito institucional e
involucran objetivos y acciones o directivas consecuentes con dichos objetivos,
que apuntan a lograr una influencia directa sobre una institución particular de
cualquier tipo. Se trata, en suma, de un nivel de gestión que abarca la
institución escolar singular y su comunidad educativa de referencia.
Toda medida de gestión supone un
componente político, en la medida en que tiende a la concreción de una
intencionalidad. Cuando el ámbito de aplicación es la institución escolar, el
interés de la acción es obtener determinados resultados pedagógicos a través de
lo que suele entenderse por actividad educativa escolar, llevada a cabo por
cada comunidad educativa particular. Por este motivo, tal como señala Inés
Aguerrondo: todos los miembros de la
institución escolar implementan diariamente decisiones de política educativa
cuando organizan equipos de trabajo en el aula y en la institución, cuando
toman medidas administrativas y de gestión del establecimiento, cuando definen
los mecanismos de inscripción de los estudiantes, las modalidades de evaluación
de sus aprendizajes, etc.
La gestión institucional, en particular, implica impulsar la
conducción de la institución escolar hacia determinadas metas a partir de una
planificación educativa, para lo que resultan necesarios saberes, habilidades y
experiencias respecto del medio sobre el que se pretende operar, así como sobre
las prácticas y mecanismos utilizados por las personas implicadas en las tareas
educativas. En este punto, en estrecha relación con la actividad de conducción,
el concepto de planificación y evaluación cobran importancia debido a que
permiten el desarrollo de las acciones de conducción, administración y gestión,
ya sean educativas o escolares.
En la gestión escolar, la
planificación hace posible la dirección de todo el proceso institucional, y
resulta muy necesaria cuando se intenta producir cambios en el quehacer
cotidiano.
En
conclusión, la gestión escolar en los establecimientos educativos, es un proceso
sistemático que está orientado al fortalecimiento de las instituciones
educativas y a sus proyectos, con el fin de enriquecer los procesos
pedagógicos, directivos, comunitarios y administrativos; conservando la
autonomía institucional, para así responder de una manera más acorde, a las
necesidades educativas locales, regionales y mundiales.
La gestión escolar está constituida por
cuatro áreas de gestión: área de gestión
directiva, área de gestión pedagógica y académica, área de gestión de la
comunidad y área de gestión administrativa y financiera.
La importancia que tiene la gestión escolar para el mejoramiento de la
calidad en el país, radica en el fortalecimiento de las secretarías de
educación y de los establecimientos educativos; en sus instancias
administrativas y sistema pedagógico, para generar cambios y aportar un valor
agregado en conocimientos y desarrollo de competencias a los estudiantes.
B.-
Calidad Educativa y Gestión Evaluativa.
La
calidad educativa es una de las expresiones más utilizadas actualmente en el
ámbito educativo, como punto de referencia que justifica cualquier proceso de
cambio o plan de mejora. En este contexto, la eficacia y la eficiencia son sus
dos pilares básicos. Es importante afirmar que vivimos en una sociedad cuya
principal característica es el cambio y los permanentes procesos de transformación
que se dan en el seno de la misma. La escuela forma parte de esa sociedad y
tiene su razón de ser en el servicio que presta a la sociedad; por ello está
afectada por los cambios sociales, económicos y culturales del medio o entorno
en el que se encuentra. Como organización, debe adaptarse de forma inteligente
a su entorno cambiante y reflexionar de forma permanente sobre la calidad del
servicio educativo que presta a la sociedad: en el campo de los conocimiento es
preciso una revisión permanente ante la caducidad de los mismos; surgen nuevos
conocimientos y destrezas en la búsqueda y tratamiento de la información, con
la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación; la
formación en valores es un reto permanente, cuya importancia se acrecienta con
la apertura hacia una sociedad cada vez más intercultural; en las relaciones
familia, escuela y sociedad; en el campo laboral; en la continua revolución en
el ámbito de la pedagogía, de la metodología y de la organización; etc.
Responder a todos estos retos desde la institución escolar es una tarea
compleja como compleja es la organización escolar y los procesos de enseñanza y
aprendizaje: organización del centro, clima escolar, ambiente de trabajo,
enseñanza - aprendizaje, evaluación, orientación y tutoría, apertura y
participación a la comunidad educativa, etc. Sólo desde una perspectiva de
reflexión permanente y de innovación se puede conseguir una educación de
calidad, que responda a las necesidades y demandas del alumnado. Innovar es
responder a las necesidades de una sociedad en permanente cambio cultural,
científico, tecnológico, etc., lo que exige a la escuela formar a sus alumnos
para el futuro. Por otro lado, conviene recordar que Calidad no es un concepto
estático, es una característica de las cosas que indica perfeccionamiento,
mejora, logro de metas. Calidad no es igual a perfección. Ninguna acción humana
y por lo tanto, ningún sistema educativo pueden ser perfecto, pero sí puede y
debe aspirar a mejorar.
En las últimas décadas, el
sistema educativo venezolano ha venido trabajando con el fin de lograr
transformaciones fundamentadas en nuevas corrientes del pensamiento pedagógico, entre las cuales se destaca,
particularmente, la existencia de un nuevo paradigma evaluativo. Estos cambios
conducen a reformar visiones y perspectivas al asumir la evaluación de los
aprendizajes en los escenarios educativos.
Concretamente,
la evaluación cualitativa, propuesta para la educación básica en el Currículo
Básico Nacional (CBN, 1997) y en
los lineamientos para la Transformación Curricular (2004) exige una posición
diferente de los actores sociales (docentes, estudiantes, padres y
representantes y otros miembros de la comunidad), en relación con el desarrollo
de este proceso, lo que obliga a un cambio en el ámbito de la práctica
evaluativa, al ser concebida de manera constructivista y cualitativa,
convirtiéndola en un aspecto esencial de la práctica pedagógica.
De acuerdo a lo planteado, la evaluación y su
quehacer pedagógico es una temática que demanda la reflexión y el debate por
parte del docente, para el enriquecimiento del sentido didáctico que la
acompaña. Desde esta perspectiva, surge la necesidad de abrir espacios en
nuestras instituciones educativas para la construcción y transformación de esta
práctica, en aras de contribuir con los cambios pertinentes para llegar a la
esencia de la evaluación cualitativa y a su metodología.
Por
último, es importante señalar, que en el modelo de calidad total que venimos
propugnando para los centros educativos, el liderazgo educativo juega un papel
esencial como predictor de calidad. El liderazgo tiene que ser ejercido por el
director y el equipo directivo en su ámbito de responsabilidad; pero también
son líderes los coordinadores de equipos y los profesores en su aula. En este
apartado conviene tener en cuenta:
- Liderazgo del Consejo Escolar.
- Liderazgo del equipo directivo.
- Liderazgo del director del centro (afectivo, visionario, profesional, cultural, formativo...).
- Liderazgo del tutor y del profesor:
*Diseñar de proyectos
formativos.
*Promover clima de seguridad
incentivadora.
*Sugerir materiales
didácticos.
*Proveer tecnología
educativa.
*Seleccionar experiencias
formativas.
*Orientar los procesos de
formación.
* Evaluar el proceso
formativo.
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